Aquí nos tocó bailarGenaro

Y llega la entrega de Mayo de nuestra serie Aquí nos tocó bailar, este mes es el turno de un bailarín, porque no somos muchos… ¡pero somos muy machos! Con ustedes: Genaro Sierra.

 

Genaro Sierra, bailarín de Son de México

Nombre: Genaro Eugenio Sierra Saenz.
Edad: 31 años.
Lugar de nacimiento: México DF.
Ocupación: Músico especializado en musicoterapia y percusión.
Tiempo en Barcelona: 3 años 6 meses.
Tiempo bailando: 7 meses, aunque su hermana lleva toda la vida intentando persuadirlo.
Tiempo en Son de México: 7 meses.
Baile favorito: El venado, prehispánico.
Tipo de música favorito: Rock.
Le gustaría vivir en: algún lugar completamente diferente, exótico, que no tenga nada de ver con lo que él conoce.
Si fuera un animal: Albatros.
Lugar favorito en bcn: El parque del laberinto de Horta.

 

Genaro, ¿por qué estás tan nervioso?

¡Porque no sé lo que me van a preguntar!

Jaja, ok, cuéntanos un poco de ti. ¿Cómo te presentarías en un minuto?

Toda mi vida, crecí en un ambiente bastante creativo, por lo tanto, no era raro esperar que yo me dedicara al arte, a la música.

¿Tus padres son artistas ?

De alguna manera sí. Mi papá ha tocado toda la vida, tiene una habilidad musical envidiable. Nunca ha estudiado música pero si le pones un instrumento enfrente, al cabo de un ratito, lo aprende a tocar y le saca sonido.
Después mis papás crearon el negocio de publicidad que tienen ahora, es un trabajo muy artesanal, hacen grabados de vidrio con colores pintados a mano.
Y Lupita (su hermana) también baila folclor desde los dos o tres años e íbamos a cada uno de sus eventos.
Entonces de una u otra forma siempre he estado rodeado de arte.

Entonces, además de bailarín, eres músico.

Si, estudié la licenciatura en música, con una especialidad en percusión orquestal y complementario del piano. Posteriormente vine a Barcelona a estudiar el master en musicoterapia.

¿Qué es la musicoterapia?

Es terapia con la música como elemento central. No es utilizar música en terapia, sino la música como terapia.
En el momento en el que creas música, expresas desde el subconsciente lo que no es tan fácil decir con palabras.
Cualquier tipo de persona puede beneficiarse de la musicoterapia. Sin darnos cuenta, en nuestro día a día, utilizamos la música como un agente de expresión y distracción, como cuando cantamos en el coche o entramos a un coro.
He trabajado en psiquiatría, con personas con trastornos mentales severos (bipolaridad, esquizofrenia), es muy lindo, pero es un trabajo duro. Pero donde más me ha gustado trabajar, fue en el hospital infantil. Hice practicas en el hospital Sant Joan de Deu y al acabar el día, salía con más pilas que con las que había entrado. Si tengo la oportunidad de volver a hacer el mismo trabajo…

“De una u otra forma siempre he estado rodeado de arte.”

¿Hoy en día tienes tiempo para leer o ver películas?

Me considero un cinéfilo, en México iba casi todos los días al cine, pero aquí es muy caro y las salas son pequeñas, entonces he dejado de ir. Pero entre las pelis que más me gustan están: Cronos de Guillermo del Toro, o, puede sonar a cliché pero, Naranja Mecánica…

¿Por la musicoterapia?

Jajaja, pues no necesariamente porque el personaje principal utilizaba a Beethoven para hacer destrozos.

¿Has visto Whiplash? Creo que es la mejor peli que he visto este año…

Me la han contado, del baterista. Quiero verla porque narra lo que uno vive cuando estudia música. ¡Es duro! En mi generación en el Instituto de Artes de la UAEH (Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo), así como del Conservatorio de Música del DF, entramos 100 y salimos dos, hay generaciones que no sale nadie.
Es una carrera muy difícil, la tendencia es pensar que los que estudiamos música o arte estamos tocándonos todo el día los huevos, algunos sí, pero en general no. Es una carrera complicada y lo es más aún mantener el rigor de estudio, porque se ve reflejado en tu ejecución, tu capacidad…

¿Cuándo llegaste a Barcelona?

Hace 4 años y medio, estudiaba a distancia en el ISEP (Instituto Superior de Estudios Psicológicos), y después vi que podía cambiar a modo presencial aquí en Barcelona.
El cambio fue muy abrupto, ya que trabajaba para 4 escuelas antes de venir, pero alcancé a conseguir suplentes entre mis amigos en los que confiaba. Recuerdo que una semana antes del vuelo, todavía no había recibido mi pasaporte español.

¿Y cuánto tiempo venías inicialmente?

Dos años, el tiempo que iba a durar el Master. Pero después conocí a Mireia (su novia)… ¡y aquí sigo!

Laberinto de Horta, lugar favorito de Genaro Sierra, bailarín de Son de MéxicoLaberinto de Horta, lugar favorito de Genaro.

¿Cómo llegaste a Son de México?

Cuando ya que estaba con Mireia, ella y Lupita un día hicieron clic… ¡y después fueron las dos contra mí! y pues me convencieron.

¿Estás contento?

Sí, Lupita ya había intentado ponerme a bailar varías veces. De hecho cuando llegó ensayamos un tiempo, pero fue muy complicado, no parábamos de discutir, como hermanos que somos. Ahora en el grupo es diferente, le doy más su espacio y la respeto como profesora.
También me gusta porque ha habido avances: hemos viajado, bailamos en Ginebra, el día de la danza… estoy aprendiendo mucho.

Si tuvieras la oportunidad de pasar una tarde con algún personaje famoso, real o de ficción ¿con quién sería?

Otra vez, parecerá cliché, pero me gustaría hablar con Mozart. Es una persona que me impresiona, me parece tan increíble, tan absurdo lo que hizo, en especial tan joven. Me gustaría saber qué pasa por la cabeza de una persona así.

¿Te imaginas a Mozart bailando folclor?

Jajajaja, sí, totalmente.

“Sin darnos cuenta, en nuestro día a día, utilizamos la música como un agente de expresión.”

¿Qué región bailaría Mozart?

El bailaría… ¿de dónde es el borracho? jajaja, algo así, el bailaría algo juguetón o absurdo, él era así, en su día a día era una persona así.

Ya casi acabamos, ¿sigues nervioso?

¡Sí! Siempre me pongo nervioso antes de bailar o tocar o hacer cualquier cosa seria. No lo puedo evitar…

Jaja, ya está, para terminar ¿te gustaría compartir una frase?

Sí, una en la que he estado pensando últimamente y que es una de las frases más famosas que tenemos grabadas los mexicanos: “El respeto al derecho ajeno, es la paz” de Benito Juárez. Todos deberíamos tenerla tatuada, reconocer nuestros errores y límites suena simple, pero es muy complicado.